La construcción misma tuvo que enfrentar desde su principio muchos problemas, tanto políticos, como arquitectónicos. El propio arquitecto Jørn Utzon dejó de trabajar en el proyecto en el año 1966 porque tuvo peleas sin cesar con el gobierno de Nueva Gales del Sur. En la construcción de Ópera de Sydney siguieron los arquitectos australianos, cuáles desgraciadamente no respetaron el proyecto originario. Se nota ante todo en la parte exterior. El presupuesto planificado de 7 millones de dólares autralianos fue sobrepasado multiplicadamente. Los gastos alcanzaron 100 millones de dólares. La construcción de Ópera de Sydney fue terminada en el año 1973. El edificio parece al cisne blanco preparado a volar. El edificio de Ópera de Sydney ocupa la superficie de 2,2 ha, los techos pesan unos 161 000 toneladas y alcanzan la altura de 67 metros. Están cubiertos por los azulejos especiales de Suecia, que brillan si hace sol. En Ópera de Sydney cabe 1 550 espectadores y en la sala de conciertos, en la que se encuentran los mayores órganos del mundo, cabe hasta 2700 oyentes. A partir del julio de 2005 Ópera de Sydney figura en la lista del Patrimonio de Australia y a partir del año 2007 está en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO..
Ópera de Sydney: Guía turístico - sugerencias para excursión, turismo, mejores restaurantes